Las fiestas de Moros y Cristianos tienen una estructura que se repite de un pueblo a otro y que conviene conocer antes de ir, porque explica casi todo lo que vas a ver. Hay dos bandos, el moro y el cristiano, divididos en comparsas que preparan el vestuario y la música durante todo el año. Hay una Entrada, el desfile de gala en el que cada comparsa muestra su boato. Hay unas Embajadas, textos recitados en los que un bando reclama el castillo al otro. Y hay una batalla con arcabucería, mucho ruido y mucho humo. El calendario no se limita al verano: en España hay Moros y Cristianos en casi todos los meses del año, y esta guía los ordena para que encuentres el que te pilla cerca en la fecha que viajas.
Alcoy y el modelo que copiaron los demás
Los Moros y Cristianos de Alcoy están considerados el origen de la fiesta tal y como se celebra hoy en toda España, y son una de las tres citas del género declaradas de Interés Turístico Internacional, junto con las de Villajoyosa y Crevillente. Se celebran en abril, en honor a San Jorge, con desfiles de boato de centenares de festeros y trajes que están entre los más trabajados del país.
Si vas a Alcoy por primera vez, el acto que no conviene perderse es la Entrada, el desfile de gala de las comparsas. Es largo, dura horas, y el sitio junto al recorrido se ocupa con mucha antelación. La alternativa razonable es elegir un tramo alejado del centro oficial: el desfile pasa igual y se ve con menos espera.
El interior de Alicante y Valencia, el corazón de la fiesta
Ninguna zona de España concentra tantas fiestas de este tipo como el interior de Alicante y el sur de Valencia. Los Moros y Cristianos de Villena, a primeros de septiembre, reúnen catorce comparsas y unos doce mil festeros durante cinco días en honor a la Virgen de las Virtudes, con la Entrada de la patrona desde su santuario como arranque. Los de Ontinyent, a finales de agosto, ponen en la calle doce comparsas y recitan el lunes unas Embajadas con textos históricos escritos en el siglo XIX.
En Bocairent, en febrero, nueve comparsas, cuatro moras y cinco cristianas, conservan trajes y estructuras centenarias con apenas modificaciones: es de las mejores para ver la fiesta sin el tamaño de las grandes. La lista sigue con Petrer y Elda en mayo, Ibi y Mutxamel en septiembre, Bañeres en abril y Crevillente en octubre.
Dos casos merecen mención aparte por su antigüedad y su puesta en escena. Los de Sax se celebran desde 1627 en honor a San Blas, a primeros de febrero, y conmemoran la reconquista del castillo por las tropas de Jaime I en 1239 con arcabucería y desfiles de ambos bandos. Y los de Villajoyosa, a finales de julio, no recrean una batalla terrestre sino el desembarco pirata berberisco de 1538: la escena se representa en la propia playa al amanecer del 28 de julio, con combate naval y pirotecnia.
Fuera del Levante: Castilla-La Mancha, Murcia y Andalucía
La fiesta se extendió más allá de su zona de origen y hoy tiene versiones propias en varias comunidades. Las Fiestas Mayores de Almansa, a los pies del castillo donde se libró la batalla de 1707, escenifican a primeros de mayo la única embajada mora nocturna de todas las fiestas de Moros y Cristianos de España. Los de Caudete, documentados desde 1588, son de los más antiguos del país y se celebran en septiembre en honor a la Virgen de Gracia.
En Murcia capital, los Moros y Cristianos se integran en la Feria de Septiembre: mesnadas cristianas y cábilas moras recrean la fundación árabe de la ciudad y su incorporación a Castilla a lo largo de treinta y nueve actos, con campamento festero montado en la ciudad. En Andalucía la fiesta aparece en el sureste, con los de Sierro, en la Almería del Valle del Almanzora, y los del Castillo de La Rábita, en Albuñol, que sustituyen la batalla terrestre por una naval en la que dos balandras se lanzan hortalizas hasta hundirse y los dos bandos acaban firmando la paz.
En qué mes te pilla cerca
- Enero: Valverde de Júcar, en Cuenca, del 5 al 10, con Los Dichos y Las Guerrillas, una de las pocas de invierno.
- Febrero: Sax y Bocairent, ambas en honor a San Blas.
- Abril: Alcoy, Bañeres y San Vicente del Raspeig.
- Mayo: Almansa, Petrer y Elda, que se prolonga hasta primeros de junio.
- Julio: Orihuela, Oliva, Guardamar del Segura y el desembarco de Villajoyosa.
- Agosto: Cocentaina y Ontinyent.
- Septiembre: el mes más cargado, con Villena, Ibi, Caudete, Mutxamel, Murcia, Santa Pola, Sierro y La Rábita.
- Octubre: Crevillente y Calp.
- Diciembre: Monforte del Cid, del 5 al 9, cierra el calendario del año.
Qué conviene saber si vas por primera vez
El acto que más gente reúne es siempre el desfile de gala, pero no es necesariamente el más interesante. Las Embajadas, recitadas desde un castillo de madera levantado para la ocasión, son el momento en el que se entiende de qué va la fiesta, y suelen tener mucho menos público. Los actos de arcabucería son ruidosos de verdad: si vas con niños o eres sensible al ruido, mantente lejos de la primera fila y lleva protección auditiva.
Casi todas estas fiestas duran varios días y el programa es público. Merece la pena mirarlo antes de reservar, porque la diferencia entre acertar y no acertar suele ser una noche: llegar el día de la Entrada en lugar del día anterior cambia por completo lo que vas a ver. En cada ficha de FiestasMap tienes las fechas de la edición, el municipio y el enlace a la fuente oficial del programa.