No hace falta cruzar el país para ver una fiesta de verdad. Las cuatro grandes ciudades españolas tienen, dentro de su propia provincia o comunidad, celebraciones que se ven en una jornada y que en muchos casos son más interesantes que las de la capital, porque conservan el tamaño y el carácter de pueblo. Esta guía reúne las que seguimos en FiestasMap, agrupadas por ciudad de partida. Todas las que aparecen aquí están en la misma provincia o comunidad que la ciudad desde la que sales, así que la escapada cabe en un día sin dormir fuera.
Desde Madrid
La única fiesta de Interés Turístico Internacional de la comunidad no está en la capital: son las Fiestas del Motín de Aranjuez, a primeros de septiembre, con el asalto a la casa de Godoy, la escenificación del motín de 1808 y el Descenso Pirata del Tajo. Aranjuez tiene además Cercanías directo, lo que la convierte en la escapada más sencilla del año.
En la misma Vega del Tajo, Chinchón celebra a mediados de agosto a la Virgen de Gracia y a San Roque convirtiendo su Plaza Mayor, con doscientos treinta y cuatro balcones de madera, en coso taurino. En Semana Santa, la misma plaza es el decorado de La Pasión de Chinchón, representada por los vecinos el Sábado Santo.
En la sierra, la Fiesta de la Vaquilla de Colmenar Viejo saca a la calle armazones de madera vestidos con mantones de Manila y coronados por dos cuernos: se celebra el 2 de febrero si cae en sábado y, si no, el último sábado de enero. En septiembre, la Romería de la Virgen de Gracia reúne a más de quince mil personas en el bosque de La Herrería, en San Lorenzo de El Escorial.
Para un plan de mercado y ambientación histórica, hay tres fechas claras: la Semana Cervantina de Alcalá de Henares en octubre, con más de dos kilómetros de puestos alrededor del bautizo de Cervantes; el Real Mercado del Siglo de Oro de Navalcarnero a finales de agosto, que recrea la boda de Felipe IV y Mariana de Austria celebrada allí en 1649; y la Feria Barroca de Valdemoro en octubre.
Desde Barcelona
La provincia de Barcelona concentra el mejor catálogo de festes majors de Cataluña, y casi todas están a menos de una hora en tren. La más impresionante es La Patum de Berga, durante la semana de Corpus, con gigantes, mulasses y un Ball de Diables con fuego real en la plaza de Sant Pere: está reconocida por la UNESCO y se vive desde dentro de la plaza, entre humo y tambores.
Si lo que quieres ver son castells, la cita es la Festa Major de Vilafranca del Penedès, a finales de agosto: el día de Sant Fèlix varias colles levantan frente al ayuntamiento algunos de los castells más exigentes del calendario catalán, y la fiesta incluye la Tronada y el Ball de Diables. La misma localidad tiene en septiembre la Festa de la Verema del Penedès y en diciembre la Fira del Gall.
En el Maresme, la Festa Major de les Santes ocupa Mataró la segunda quincena de julio con el Ball de Gitanes y los Cavallets Cotoners, y está declarada fiesta patrimonial de interés nacional. En Osona, la Festa Major de Vic llena la Plaça Major de gigantes a primeros de julio. Y en febrero, el Carnaval de Sitges es el plan de un día más sencillo de todos, con tren directo desde Barcelona.
Dentro de la propia ciudad, la Festa Major de Gràcia de agosto merece contarse aparte: más de veinte calles y plazas compiten por el mejor guarnit, decoraciones artesanales hechas con material reciclado que convierten el barrio en un museo efímero al aire libre.
Desde Valencia
La provincia de Valencia tiene la fiesta con más repercusión internacional de todas las escapadas cortas: La Tomatina de Buñol, una hora de batalla de tomate el último miércoles de agosto. Requiere entrada y organización previa, así que no es un plan improvisado, pero cabe en una jornada.
La misma semana, a pocos kilómetros, la Cordà de Paterna cierra las fiestas de San Vicente con cerca de setenta mil petardos colgados de cuerdas y detonados en veinticinco minutos, y la Fiesta de la Vendimia de Requena ocupa la segunda mitad de agosto en la meseta vitivinícola del interior.
En septiembre, la Fiesta del Arroz de Sueca gira en torno al Concurso Internacional de Paella Valenciana, en la comarca de la Ribera Baixa donde se cultiva el arroz de la Albufera. En julio, la Cabalgata y Fiesta de la Cerámica de Manises reparte piezas de cerámica al público desde carrozas, y en agosto la Fiesta de les Alfàbegues de Bétera ofrece a la Virgen plantas gigantes de albahaca criadas durante meses, en una tradición documentada desde el siglo XIII.
Y si viajas en marzo, no hace falta quedarse en la capital para ver Fallas: Torrent, Alzira, Xàtiva y Sagunto plantan y queman sus monumentos los mismos días, con mucha menos gente.
Desde Sevilla
En Semana Santa, salir de la capital es la mejor manera de ver las procesiones sin las horas de espera de la carrera oficial. En la provincia tienen la suya Carmona, Osuna, Écija, Marchena y Alcalá de Guadaíra, y en Pilas hay una rareza declarada de interés turístico nacional: las carreritas con que los costaleros mueven los pasos en la madrugada del Sábado Santo.
La semana siguiente a la Feria de Abril de la capital, Mairena del Alcor levanta la suya, con casetas, enganches de caballos y sevillanas hasta la madrugada, también declarada de interés turístico nacional. Es una feria de pueblo con acceso más fácil y precios distintos.
En otoño llegan las dos citas del campo. La Fiesta del Verdeo de Arahal abre el primer fin de semana de septiembre la recolección de la aceituna de mesa, con el pregón y la entrega de la aceituna de oro, y la Fiesta del Verdeo de Olivares hace lo propio a finales de mes. El tercer domingo de octubre, la Romería de Valme lleva a la Virgen desde Dos Hermanas hasta la ermita del Cuarto entre carretas de bueyes.
Cómo montar la escapada
- Mira el programa antes de elegir el día. En una fiesta de varios días, el acto que buscas suele caer en una jornada concreta, y llegar la víspera cambia por completo lo que ves.
- Cuando hay tren de cercanías, úsalo. En fiestas grandes los accesos por carretera se saturan y los aparcamientos habilitados quedan lejos del centro.
- Come en el pueblo y reserva. En fiesta patronal los restaurantes de una localidad pequeña se llenan al mediodía con vecinos que han reservado con semanas de antelación.
- Comprueba en la ficha si la fiesta tiene fecha fija o móvil: varias de estas dependen del santoral o del calendario litúrgico y se desplazan cada año.
- Para ver algo sin multitudes, elige la versión de pueblo de una fiesta grande: unas Fallas fuera de Valencia, una Semana Santa fuera de Sevilla o una feria de abril fuera de la capital.